domingo, 20 de noviembre de 2011

Te acordarás de mí y cuando yo consiga echarte de más tú vas a echarme de menos

Como tienes la lengua tan larga y la risa tan falsa, no tienes corazón. No, no tienes corazón. Y mírame a la cara y atrévete a negarme que conoces tantas camas como historias que contarme. Mejor no des detalles, prefiero que te calles, que me evites que te halague con piropos y verdades. Tuviste muy poco respeto y poco cuidado. Hiciste que fuera el payaso en tu circo privado. Dejaste un imbécil muy grande en mi frente pintado. No tienes perdón.

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